Mostrando entradas con la etiqueta Historia de Rosario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia de Rosario. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de febrero de 2008

Reflejo de viejas épocas

http://i250.photobucket.com/albums/gg273/Draving/reflejo-vieja-aduana-450px.jpg
El antiguo edificio de la Aduana de Rosario, reflejado en un edificio más moderno, aunque sin duda menos representativo.

Don Miguel de Cervantes Saavedra

http://i250.photobucket.com/albums/gg273/Draving/1324777394_934db7ee00.jpg

Miguel de Cervantes Saavedra murió en 1616, con una mano inútil y la otra glorificada por haber escrito el Quijote. Tres siglos después, un fan de los de entonces le dedicó esta estatua y la casa entera que la cobija, La Cervantina, que sigue hoy donde entonces, en la vereda impar de calle San Juan más cerca de Maipú que de Laprida. Aunque hay que levantar la vista para encontrarse con el Manco de Lepanto arrullado por sus palomas, es una vergüenza para este fotógrafo no haberlo visto hasta hoy.

Miguel de Cervantes Saavedra died in 1616, with a hand turned useless and the other glorified by the writing of the Quixote. Three centuries later, a fan of those times dedicated this statue to him, and the whole house that gives it shelter, La Cervantina, which remains today on the odd-numbered side of San Juan St. You have to raise your eyes to meet Cervantes and his doves, but it’s nevertheless a shame that this photographer first saw this today.

viernes, 1 de febrero de 2008

Plaza 25 de Mayo en Rosario

Plaza 25 de Mayo. Como Rivadavia en la columna, el nombre tiene poco que ver con nuestra historia local. El 25 de mayo de 1810 un grupo de gente en Buenos Aires tomó el poder, cansados de ser gobernados por delegados de un rey distante (y, en esos momentos, preso en una cárcel napoleónica), pero la noticia no nos llegó instantáneamente. La aldea conocida como Rosario era pequeña y poco significativa, pero tenía ya su plaza principal a pocos metros del río Paraná, sin monumentos, sin su municipalidad con puerta flanqueada por leones a la italiana, con una virgen en una capilla pero no una catedral. Rosario siguió siendo poco más que una posta en el camino entre las dos venerables ciudades coloniales (Buenos Aires al sur, Santa Fe al norte) durante décadas. Hoy en día nadie que llegue a la Plaza 25 de Mayo se sentiría de pronto golpeado por la revelación de estar en la plaza principal de la ciudad. Hay puntos más sensibles, más ruidosos. A lo mejor la simple acumulación de masas arquitectónicas en torno a este trapezoide urbano le impone un cierto silencio.

Plaza 25 de Mayo. Like Rivadavia in the monument, the name has little to do with our local history. On May 25, a group of people in Buenos Aires seized power, tired of being ruled by proxy by a distant king (who was also, at the time, in a Napoleonic jail), but the news didn’t reach us that quickly. The village of Rosario was small and insignificant, but it already had its main square close to the Paraná river, without monuments, without a town hall with doors flanked by Italian-style lions, with a chapel and a virgin but without a cathedral. Rosario continued to be little more than a stop in the way between two venerable colonial cities (Buenos Aires in the south, Santa Fe in the north) for decades. Today, no-one really walks into Plaza 25 de Mayo and is struck by the revelation of it being the city’s main square. There are more sensitive and more noisy spots. Maybe it’s the sheer mass of the architecture around it that imposes a measure of silence on this urban trapezoid.

Estatuas del Palacio Minetti Urbi

Las estatuas con onda futurista/optimista del Palacio Minetti saludan, urbi et orbi… o eso quisieran. Cuando el Palacio fue construido habrá sido altísimo, inmenso, un monumento al Art Déco, y la verde pirámide que lo corona y que sirve a su vez de apoyo para estas figuras habrá sido visible desde kilómetros. Yo no las conocí hasta hace muy poco. La mayoría (lo sé sin una encuesta) no sabe que están ahí, nunca alza la vista por costumbre y mucho menos se va a molestar en doblar el cuello en un ángulo peligroso y poner el zoom de los ojos. Están perdidas. Saludan mirando al sur, a una ciudad que las puso allí para ser majestuosas y, de tan alto su pedestal, las terminó transformando en puntas, en remates indefinidos, en descubrimientos triviales para el explorador urbano.

The once optimistically futuristic statues of the Palacio Minetti, on Córdoba St., salute the whole city and the world, urbi et orbi… or so they hoped to do. When the Palacio was built, it must have been an immense monument to Art Déco, and the green pyramid that crowns it and serves as the stand for these figures must have been visible from miles away. Yet I didn’t know them until recently, and most still don’t; most won’t lift up their eyes and bend their necks trying to zoom in on them. They (the statues) are lost. They look south and waive to a city that put them there on a pedestal — a pedestal so high it turned them into mere crownings, spikes, trivial discoveries for the urban explorer.

Edificios historicos de Rosario Mantienen su fachadas




Cuatro esquinas, cuatro sobrevivientes. La gente de antes sabía construir y sabía hacerlo para el tiempo. El presupuesto les puede haber sido suficiente o abundante, pero nunca le negaron personalidad y estilo a las construcciones que iban a albergarlos a ellos y a sus familias, empleados y huéspedes (según el caso) y que estaban destinadas a hacerlo por décadas o por un siglo o por dos. Nunca fueron estrictamente utilitarios, o por lo menos, su concepto de lo útil era más amplio que el nuestro. Nunca construyeron “máquinas para habitar“, y seguramente no pensaron en un futuro en que, precaria o severamente, protegeríamos sus fachadas para que siguieran siendo iguales, inmutables, piezas de museo.

La única forma de recuperar la visión original, hoy, es venir a la ciudad como quien viene de un pueblo pequeño, como niños, y mirar bien hacia arriba, con el deleite de descubrir lo que ha estado ahí siempre. No es fácil ese estado de ánimo, hoy, mucho menos en medio del tráfico, de los vendedores callejeros, de los martillos neumáticos. Pero en aquellos tiempos ya habría ruido y distracción, como desde que el mundo es mundo.

… En el desierto vi la joven Esfinge, que acaban de labrar. Nada hay antiguo bajo el sol.
— Jorge Luis Borges, La dicha

miércoles, 30 de enero de 2008

Fotos de Rosario - Antes y después

Les quiero presentar un interesantísimo weblog de Rosario que compara fotos de ayer y hoy tomadas desde, generalmente, el mismo ángulo.

Se pueden ver fotos del Normal 1 “Nicolás Avellaneda”, de la Plaza Montenegro (plaza seca) cuando todavía era la Emidgio Pinasco y hasta fotos de la ciudad sin el Monumento Nacional a la Bandera.

Tienda "La Favorita" (Córdoba y Sarmiento) año 1909

Recomiendo visitar tanto el weblog de Facundo A. Fernández, titulado “Rosario… antes y después” como la galería de fotos en Flickr, donde van a poder encontrar además muchas fotos misceláneas de la ciudad y su gente.

Cada serie de fotos viene acompañada de una reseña histórica que explica como el paso del tiempo afectó a esa determinada zona de la ciudad. Un sitio de visita obligada para todos los rosarinos.